La luz en el laberinto (reflexiones sobre “princesas”)

La película del domingo dejó varias ideas flotando en mi cabeza que quisiera compartir con ustedes. Me alegraría  fueran punto de partida para una interesante intercambio de opiniones. Su opinión sobre la película en forma de comentario será para ello muy apreciada.

La historia es muy fuerte y desgarradora. Nos recuerda la realidad social de nuestro mundo. Por un lado muestra que la prostitución es una parte innegable de nuestra realidad que no vemos o no queremos ver, por otro se muestra que aún en la avanzada y vieja Eruopa, hay también personas, oriundos e inmigrantes, que viven en inframundos al borde del colapso.

El instante en la vida de Caye contenido en el filme muestra un panorama desesperanzador. Es el momento antes de dejar de existir, precisamente en el que se hace conciente la inexistencia, comparable al esbozado por Samuel Beckett en su obra “Fin de partida”. Ella duda pues de su existencia, por que se sabe marginada de la sociedad. No es capaz de amar, ni de ser amada. Dice también no conocer la nostalgia, por que sólo se puede tener nostalgia de las cosas buenas. Lo que la mantiene a flote es el vínculo hacia su familia.

El planteamiento filosófico existencial es sumamente interesante: ¿qué es la existencia? y mas aún ¿depende de la conciencia de alguien la existencia?. Una versión trastocada por la madre de Caye de la frase cartesiana cogito ergo sum se convierte en el alma de la historia : “Existimos por que alguíen piensa en nosotros, y no al revés”.  

Es por ello que en el instante en que conoce a Zulema y traban una amistad, se le confiere el existir. La amistad es la luz de la esperanza. Su nostalgia por las cosas que no han pasado, pero que podrían pasar, la lleva incluso a ser optimista y experimentar con el amor. La esperanza se trasluce también en sus frecuentes palabras irónicas y al mismo tiempo mordaces, siendo capaz de reir incluso a costa de si misma.

Sin ser una apología a la amistad, ésta es presentada como una fuente luminosa en un laberinto olvidado, hostil y oscuro, pero mientras esa luz brille, existirá la posibilidad de algún día salir del laberinto.

One Response to “La luz en el laberinto (reflexiones sobre “princesas”)”

  1. sKonja Says:

    „Hoy somos princesas!“

    Que pelicula. Sali el cine con muchos sentimientos y pensamientos.

    Gracias a ti, Luis, para tu excelente idea de intercambiar opiniones. Ahora no solamente vamos a hablar en espanol, tambien escribiremos.
    Me encanto mucho leer tu bonito comentario. Especialmente el parte sobre la amistad y la esperanza.

    Lastimamente no tengo mucho tiempo para escribir pero quiero dejar una noticia:
    Ser una princesa. Un sueno o una carga? Muchas mujeres nunca tuvieron o tienen la posibilidad de vivir o celebrar su feminidad. Vivimos en un mundo donde no hay mucho lugar para reinas.

    Me gustaria leer mas de ustedes!